Para Ángel y Zaira, La Inter siempre ha tenido que ser mucho más que una cervecería.
Su propósito era crear un espacio cercano, familiar y lleno de vida, donde cualquiera pudiera entrar sin etiquetas, sentirse a gusto y disfrutar sin prisa.
Ángel, criado en Pamplona y buen conocedor de la ciudad, aporta su experiencia en hostelería y una conexión muy especial con el entorno.
Zaira, llegada desde Madrid, suma una mirada diferente, abierta y atenta a cada detalle.
Juntos han dado forma a un proyecto que combina tradición, personalidad y ganas de seguir creciendo.
Desde que comenzaron esta etapa, La Internacional respira de otra manera.
La cuidada selección de cervezas, con nueve grifos y numerosas referencias nacionales y de importación, se acompaña de una carta variada de bocadillos, raciones y pintxos pensada para disfrutar de un buen maridaje cervecero.
Pero el verdadero corazón de La Inter está en su gente: en quienes vienen por primera vez, en quienes regresan a su mesa de siempre y en todos los momentos que se comparten alrededor de una cerveza.
Porque La Inter no es solo un lugar al que venir. Es un punto de encuentro en el que sentirse como en casa.